
Zacatecas, Zac.- Fue el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador quien abrió la puerta por primera vez a la Revocación de Mandato en el año 2022. Los resultados, en ese primer ejercicio de referendo revocatorio, fueron tajantes a favor de la ratificación del ahora ex mandatario nacional, aunque no se tuvo una participación ciudadana mayoritaria.
Sin embargo, el ejercicio fue determinante para destacar que la revocación de mandato es un instrumento viable para que los mexicanos decidan y apliquen la conclusión anticipada en el desempeño del cargo público, sea cual fuera su nivel.
En Zacatecas, el gobernador David Monreal, emanado del Movimiento de la Cuarta Transformación, también está por concluir este examen ciudadano a la mitad de su administración.
Y desde el pasado 12 de septiembre y ante una fachada de “petición ciudadana”, se inició el proceso de revocación de acuerdo a la Ley de Revocación de Mandato.
Tras bambalinas, escudados en la llamada Red de Ciudadanos por la Revocación, un grupúsculo de vividores y oportunistas prácticamente secuestró este ejercicio democrático para intentar ver saciados sus anhelos politiqueros.
Perdidos, totalmente extraviados del sentir de los zacatecanos, estos personajes, priistas y panistas resentidos y escudados en la revocación, se desgañitaron y vociferaron a los cuatro vientos por más de 90 días su intención de alcanzar sus objetivos.
Con todas los recursos, herramientas legales y tecnológicas en sus manos, incluyendo códigos de barra para firmar, este grupúsculo tuvo (y tienen aún), todas las oportunidades y condiciones para hacer de este ejercicio democrático un burdo instrumento de golpeteo político que a punto de concluir, ha evidenciado su rotundo, absoluto y tajante fracaso.
Desgañitados y extraviados, estos personajes detrás de la Red Ciudadana ven con frustración que su falsa narrativa politiquera queda evidenciada con sus propios datos duros: apenas firmaron poco más de 26 mil personas (aún no autentificadas), es decir, un 21 por ciento del total requerido para que sea vinculante para el año entrante.
La Ratificación de Mandato es hoy por hoy, una de las mejores herramientas democráticas que se pone en manos de la ciudadanía. Es la capacidad que tiene el pueblo de decidir la continuidad o no de un gobernante.
Pero la manipulación de esta herramienta, su uso tendencioso de desgastados y miopes personajes y de sus falsas narrativas construidas desde las rancias mesas de “opinólogos” desfasados, ha topado en seco contra pared.
A ellos, por cierto, hay que recordarles que fue David Monreal uno de los gobernantes más votados con más de 340 mil votos de los zacatecanos.
