LA HERENCIA MALDITA, UNA DOLOROSA REALIDAD PARA LOS ZACATECANOS

Diversas analistas e investigadores han coincido en afirmar que en México, cuatro décadas de políticas neoliberales han tenido como consecuencia directa la creación de un Estado Narco.

En el territorio nacional, junto con la salvaje aplicación de políticas neoliberales, donde a la par surge la presencia del crimen organizado, y el incremento de delitos como la trata de personas, el tráfico de armas, el secuestro, la extorsión, y con ello un alza en los números de homicidios ligados a estos delitos.

En Zacatecas, el gobernador David Monreal Ávila tiene muy clara la lectura de lo que está ocurriendo con la violencia y el aumento exponencial en asesinatos, relacionados a estas actividades, y si, efectivamente, como la consecuencia de años de políticas neoliberales.

Varios estudios al respecto reconocen que la presencia del crimen organizado se ha metido a las más altas esferas de la vida económica, social y cultural.

Y esto no es un hecho aislado, y el gobernador zacatecano lo ha definido perfectamente como la herencia maldita, como el resultado de factores internos y externos que desencadenaron en la emergencia social que hoy enfrentamos.

Esta nueva forma de estado capitalista, el Estado Narco, no es más que la suma de políticas neoliberales con la presencia cada vez más fuerte del crimen organizado.

Sin crecimiento económico y con gobiernos altamente cuestionados, como las administraciones estatales pasadas, la violencia no es más que una consecuencia de esta suma de factores.

La lectura de David Monreal es precisa. No se equivoca al señalar que hoy Zacatecas y su fuerte ola de violencia es producto de 40 años de desigualdades.

En este contexto, con una guerra fallida contra el narco que inició el presidente Felipe Calderón y que ha costado la vida de miles de mexicanos, incluyendo la de muchos zacatecanos, el llamado a esta emergencia social del gobernador David Monreal es apostarle a la reconstrucción del tejido social y con ello, fortalecer con acciones concretas las políticas sociales y revertir y transformar cuatro décadas de neoliberalismo con mayor infraestructura social, más deporte y más cultura para los jóvenes zacatecanos, a través de la Estrategia Nacional de Seguridad.

La seguridad demanda la atención de todos, ha dicho el mandatario, y si la sociedad en su conjunto no responde y asume su propia responsabilidad, ningún esfuerzo de ningún nivel de gobierno será suficiente para erradicar esta herencia maldita.