EN CAMPO, Y NO DESDE LA OFICINA, DONDE SARA HERNÁNDEZ DE MONREAL ATENDIÓ A LOS AFECTADOS POR LAS INUNDACIONES

Las inundaciones generadas por el desborde la presa San Aparicio en Genaro Codina y Cuauhtémoc tuvieron, por fortuna, consecuencias en perdidas materiales, más no en pérdidas de vidas humanas.

La rápida y efectiva atención que desde las primeras horas coordinó el gobierno de Zacatecas junto con elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública, hicieron posible salvaguardar en primera instancia la vida de cientos de habitantes de estos municipios.

Por cuatro días consecutivos, el gobernador David Monreal Ávila encabezó personalmente las diversas acciones y apoyos a la población, lo que permitió, al quinto día del siniestro, levantar el estado de emergencia.

Decenas de personas de diversas corporaciones se dieron a la tarea de realizar acciones de limpieza, atención a la población a través de albergues, alimentos y comida, mientras a la par, se realizaban avalúos de los daños, pues tan sólo en los siete puentes afectados, se calcula que la inversión será de 250 millones de pesos.

El siniestro puso también su primera y gran prueba de fuego a la institución encargada de apoyar a los zacatecanos, es decir, al Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia y a su presidenta honorífica, Sara Hernández de Monreal.

Nadie pasó por alto el compromiso que mostró su titular llamando, desde las primeras horas del desastre, a organizar los apoyos a la población.

Al día siguiente y en los posteriores, en el centro de las inundaciones, Sara Hernández de Monreal encabezó diversas acciones que de inmediato llamaron la atención al trabajar, codo con codo, con la gente más afectada.

No obstante la difícil situación económica por la cual atraviesa la entidad, fueron retos que la presidenta honorífica enfrentó para llevar de manera inmediata lo que en ese momento urgía a la población.

Y fue ahí, en el lugar de las afectaciones y con la gente, no en una lujosa oficina, donde se le vio operando y coordinando.

El ritmo y compromiso expresado marcan sin duda una nueva forma de trabajo en esta institución, para atender de cara a la sociedad, con la gente más afectada, está emergencia.

Y al frente de ellos, Sara Hernández de Monreal estuvo a la altura de las demandas y necesidades de los habitantes de Genaro Codina y Cuauhtémoc.