Zacatecas, Zac.- El pasado 30 de mayo, apenas hace siete meses, los entonces candidatos de Morena, a iniciativa del aspirante a la gubernatura, David Monreal Ávila, firmaron un acuerdo denominado Pacto por la Transformación de Zacatecas y en el cual, públicamente, se comprometían a que si llegaban a la Legislatura, renunciarían a las herramientas legislativas.
Ese día, la bancada de los que ahora son los diputados de la fracción de Morena, acudieron a la reunión para tomarse “la foto” y apoyar, de dientes para afuera, esta propuesta con la cual se buscaba lograr un ahorro anual de entre 400 y 500 millones de pesos y con ello sumarse al rescate financiero del estado en la línea de austeridad republicana del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ese día, en sus caras, David Monreal les dijo que “Zacatecas no puede ser la excepción para incorporarse y abrazar los fundamentos en los que cree y con los cuales enfrentará las condiciones de devastación causadas por el modelo neoliberal y exacerbada por la pandemia del Covid 19, entre las que destacan la falta de desarrollo económico equitativo, el abandono de los sistemas de salud pública y la pérdida de la paz y la tranquilidad en nuestras vidas”.
Sin embargo, esos candidatos que hoy son diputados de Morena y aliados, tiraron a la taza de baño sus promesas que firmaron ante el hoy gobernador David Monreal y ahora se abalanzan por cobrar, cada uno, 200 mil pesos aproximadamente aparte de su salario, con el pretexto infantil de que ese dinero es para apoyos sociales.
Fue su propio compañero de bancada, el diputado Ernesto González Romo quien, una vez más, volvió a exhibir la traición y voracidad de los diputados de Morena al pedirles que rectifiquen y omitan revivir las herramientas legislativas, las cuales definió como un nido de corrupción.
González Romo, les recordó que como candidatos de Morena y de la coalición, hicieron el compromiso de eliminar las herramientas legislativas y en un acto formal, hasta se firmó el compromiso.
Cabe recordar que hace un par de semanas, el diputado del Partido del Trabajo, Xerardo Ramírez, fue el primero en impulsar una serie de reformas en la 64 Legislatura para regresar las herramientas legislativas a los diputados pese al repudio de la ciudadanía.
