AMALIA GARCIA, LA FEMINISTA, COBIJA A GOLPEADORES

Congruente cómo es, Amalia García Medina se ha distinguido como una férrea defensora de los derechos de las mujeres y una opositora a la violencia contra ellas.

Ella conoce perfectamente de la violencia ejercida contra las mujeres. Lo ha vivido en carne propia.

Por años, durante toda su larga y reconocida lucha, a nadado contracorriente por impulsar acciones y leyes que permitieran ir conquistando los derechos de las mujeres.

Como gobernadora, más allá de colores partidistas, Amalia García fue una aliada que anteponía sobre todas las cosas la defensa de las mujeres que eran violentadas en todas las formas posibles.

Es por eso que hoy, la reconocida luchadora en favor de la defensa de las mujeres se ha encontrar con la espada contra la pared, al ser ella la mano que mece la cuna para abrir la puerta a Enrique Laviada.

La hoy diputada federal de Movimiento Ciudadana, sin duda buscará enterrar debajo de la última piedra, o por lo menos esperara que nadie se acuerde, del vergonzoso momento ocurrido años atrás, cuando Laviada, entonces asesor del diputado priísta de la Asamblea Legislativa del DF Oscar Levin Coppel, golpeó a las diputadas perredistas Ángeles Correa y Guillermina Martínez.

El detestable hecho ocurrió cuando se discutía en ese entonces las reformas a la Ley de Instituciones de Asistencia Privada, y al calor del debate, el asesor priísta se le fue a gritos y golpes contra las dos legisladoras.

Laviada, en ese momento, tuvo que ser sacado del recinto por el personal de Seguridad para salvarguardar la integridad de las mujeres.

Testigo de esta agresión fue también el zacatecano José Narro Céspedes y Amalia, como conocedora absoluta de la política nacional, lo tiene muy bien registrado.

Ahora, ya en el ocaso de su actividad política, Amalia Garcia, la luchadora, la feminista, la defensora de las mujeres, parece olvidar su temple para abrir la puerta a un golpeador a su nuevo partido: Movimiento Ciudadano.

Por cierto, este hecho quedó asentada en la denuncia UMI M/CUA/134198-12 interpuesta por las entonces legisladoras Ángeles Correa y Guillermina Martínez.