QUEREMOS TRABAJAR HONRADAMENTE, NO DÁDIVAS, SEÑALAN ZACATECANOS ANTE SOLEDAD LUÉVANO

Zacatecas, Zac.- En las comunidades de la capital zacatecana, el reclamo hacia la clase política no es por una mejor despensa, ni por materiales para construcción, tampoco quieren tarjetas de descuento en cadenas comerciales. “Nos prometen diesel, nos prometen gas, nos prometen gasolina, y eso no se lleva a cabo, nosotros tenemos ganas de trabajar nuestras tierras, ¿con qué las trabajamos si nos subieron los costos?”, ese fue el mensaje de un trabajador del campo zacatecano.

En las zonas rural y urbana de Zacatecas, la demanda es en esencia la misma, se exige a las autoridades respeto y se anhela un cambio para beneficio del pueblo. Un cambio que, entre otras mejoras, impida que un padre de familia le diga a sus hijos: algún día vamos a comer bien.

No, la gente no quiere limosnas, sino oportunidades, afirmó la candidata al gobierno capitalino, Soledad Luévano Cantú, abanderada de morena.

En las colonias y comunidades que ha visitado, expuso, la gente no oculta su principal aspiración: “Quiere ganarse la vida con honradez”.

Las fuerzas políticas tradicionales, comentó la aspirante, tienen una concepción distinta, ni siquiera hacen el esfuerzo por entender esa legítima aspiración de los habitantes de la capital.

Piensan, abundó, que pueden arreglar las elecciones, perpetuarse en el poder con prácticas que además de violar la ley, son insultos a la humildad de las personas.

La candidata Luévano afirma que en las próximas semanas una misma historia va a repetirse en cada colonia y cada comunidad del municipio: los vecinos van a recibir el cemento y las despensas del Gobierno, pero a la hora buena, votarán por Morena.

Y lo harán, afirma, porque ella, en retribución a la confianza otorgada, será “la alcaldesa de las oportunidades”.

“No les daré la red, ni los enseñaré a pescar, les ayudaré a anudar la red y pescaremos juntos, codo a codo”, afirmó la representante de Morena.

Devolver el brillo al municipio es el objetivo de la aspirante y para ello, afirma, debe erradicarse cuanto antes la estructura clientelar, la “mala praxis” gubernamental y electoral que, en palabras de representantes del sector agropecuario, “está formando un pueblo de limosneros”.

“Un pan digno y honrado”, es lo que desde el campo piden a la clase política. El problema, según Luévano Cantú, es que los gobernadores, diputados, alcaldes y demás, ya no atienden a su única función: servir al pueblo. En la capital, afirma la candidata, eso va a cambiar, y el próximo 5 de junio se dará un paso firme para defender la esperanza ciudadana.

CHOL

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