ZACATECAS: DE LA NARRATIVA DEL CAOS AL TRIUNFO DE LA ESTRATEGIA

🔳 #RevistaMalinali | La historia de  #Zacatecas en los últimos años es la de una transformación que desafía no solo las estadísticas de criminalidad, sino también la de los discursos de desinformación que intentan anclar al estado en su pasado más oscuro.

La presentación ayer del Decálogo por la Paz, el Bienestar y el Progreso por el Gobernador David Monreal Ávila, no es solo una hoja de ruta administrativa; es la consolidación de un modelo que en materia de seguridad ha logrado lo que parecía imposible en 2021: reducir los índices de inseguridad y devolver la tranquilidad a una entidad que se recibió colapsada después de que los gobiernos priístas abandonaran por completo el tema de la seguridad.

Para entender la magnitud del logro, es imperativo mirar el abismo desde el cual se partió, aunque a muchos les molesta que les recuerden el pasado reciente y prefieran aferrarse a la negación y creer que eso jamás ocurrió.

En septiembre de 2021, tras 11 años de abandono por parte de los gobernadores priístas Miguel Alonso Reyes y Alejandro Tello, Zacatecas era el epicentro de la violencia nacional, con una tasa de homicidios que duplicaba a su perseguidor más cercano.

Hoy, la realidad es diametralmente opuesta.

La transición de 1,741 homicidios que se registraron en el año 2021, a tan solo 149 en 2025, representa una reducción del 91.4 por ciento.

Este desplome en los índices de violencia no es producto de la casualidad, sino de una estrategia de pacificación estructurada en etapas de contención, disminución y una consolidación que hoy permite hablar de apenas 29 homicidios en el primer cuatrimestre de 2026.

Zacatecas pasó de ser el “estado más violento” a convertirse en la entidad  que más ha reducido la violencia en todo el país.

A pesar de estos datos contundentes, el gobierno estatal ha tenido que navegar contra una corriente de campañas de desinformación persistentes.

Grupos del pasado y sus voceros, los agoreros del desastre, han intentado minimizar estos avances, utilizando eventos aislados o narrativas del pasado para proyectar una imagen de inseguridad que ya no corresponde con el día a día de las y los zacatecanos.

Esta brecha entre la “percepción inducida” y la “realidad estadística” ha sido el uno de los mayores obstáculos que ha enfrentado la actual administración.

Mientras el gobierno de David Monreal  logra sanear sus finanzas sin contratar deuda y robustece su política social para miles de zacatecanos beneficiarios, la narrativa del miedo ha buscado opacar el éxito de la pacificación.

Resulta paradójico que, ante una reducción del 91%, existan voces que se resisten a reconocer que la estrategia funciona, intentando desacreditar un logro que incluso la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha reconocido y respaldadopúblicamente.

La realidad actual de Zacatecas ya no justifica -por ejemplo-, medidas restrictivas como la alerta de viaje del gobierno de Estados Unidos.

Apenas la semana pasada, el gobernador David Monreal ha expresado a la Cónsul de los Estados Unidos en Monterrey, Melissa Bishop, que levantar esta alerta es un acto de justicia para un estado que ha hecho su tarea.

La pacificación es hoy en día el pilar que sostiene el progreso en otras áreas vitales: el campo, la infraestructura y la educación.

Al final del día, los números no mienten: la administración actual está logrando salvar miles de vidas que, bajo la inercia del pasado, se habrían perdido, aunque muchos odien siquiera reconocerlo.

El éxito de Zacatecas es el éxito de la política de paz, un triunfo que merece ser contado más allá del ruido mediático de la desinformación.