ULISES MEJÍA COCINA UNA NUEVA TRAICIÓN

Inflar encuestas no es lo mismo que el trabajo de territorio. Simular posicionamientos, al final del día, tampoco representa votos, por más que su señor padre, Don Antonio Mejia Haro, sea su único promovente. Y Ulises Mejia Haro sabe que ambas cosas no lo llevarán a obtener su anhelada candidatura para contender por la gubernatura de la entidad en el 2027. Menos pintado de guinda morena.

Por eso, al igual que ocurrió hace apenas tres años, el diputado federal ya construye, utilizando la estructura de #Morena, una escisión para crear una organización paralela al Movimiento de la Cuarta Transformación.

Es decir, una vez más, el legislador federal prepara una nueva traición a Morena y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a través de la creación de una nueva organización: Movimiento Honesto, dice él, dónde se autoproclama su fundador.

Y para que no quede ninguna duda, Ulises Mejía ya inició el reclutamiento de simpatizantes a través de una campaña de credencialización que los ubique  como “ulisistas”, y no como parte del movimiento de la 4T.

Las traiciones de Ulises no son nuevas. Han sido, y serán, parte inherente en su frustrada búsqueda por alcanzar el poder.

Apenas a principios del 2021, cuando sus ambiciones se vieron cerradas, el hijo de Don Antonio Mejía, otro candidato frustrado, corrió a los brazos del entonces Partido Encuentro Solidario.

Después de traicionar a Morena, Ulises gritaba a todo pulmón que el PES era la esperanza de #Zacatecas, asegurando a que él “no le verían ni el polvo”.

Evidentemente, después de perder catastróficamente sus aspiraciones de gobernar la capital por segunda ocasión como candidato del PES, Ulises regresó a Morena con la cola entre las patas.

Tres años después, cuando percibe que la estrategia de inflar encuestas tampoco le asegura nada, prepara una nueva traición mediante la creación de un movimiento “honesto” incrustado desde el interior de Morena.

Y es que el que traiciona una vez, traiciona dos, tres, cuatro y tantas veces sea necesario. Por muy “honesto” que se quiera vender.