


Zacatecas, Zac.- En los últimos años, en medio de una severa crisis generada por la pandemia del Covid-19 y más de 12 años de indolencia gubernamental, los diferentes programas de Bienestar del Gobierno de México han sido el soporte para los sectores más desprotegidos de Zacatecas.
Tan solo el año pasado, la derrama económica de estos programas para la entidad fue por el orden de los 4 mil 683, 648 millones de pesos y beneficiando a más de 400 mil zacatecanos.
Estas acciones y su ejército de Servidores de la Nación, ha sido coordinado por una mujer que lejos de buscar los reflectores, se ha caracterizado por un trabajo de contacto estrecho con los zacatecanos y de campo, muy lejos de los escritorios.
Desde el pasado 17 de diciembre del 2018, fecha en que tomó protesta Verónica Díaz Robles como titular de la Delegación de Programas para el Desarrollo, la funcionaria federal ha mantenido un canal abierto de comunicación y trabajo con el presidente de México para que Zacatecas esté siempre presente en todos y cada uno de los programas de Bienestar.
El camino no ha sido fácil. Durante la administración priísta de Alejandro Tello, la delegada de Programas y su equipo tuvo que sortear los desplantes y actitudes misóginas del entonces gobernador, quien a toda costa pretendió minimizar, sin éxito, el trabajo de los Servidores de la Nación.
Tras dos años de pandemia, han sido justamente los Servidores de la Nación y la Brigada Correcaminos, la columna vertebral para enfrentar los azotes de esta terrible enfermedad.
Al cierre del año 2021 -en Zacatecas-, 963 mil 858 personas, es decir, el 81 por ciento de la población, cuenta ya con alguna de las vacunas en contra del Covid.
El impacto económico y social que el conjunto de los recursos de los programas de Bienestar han sido derramados, ha sido enorme para la entidad.
Adultos mayores, personas con discapacidad, hijos de madres trabajadoras, jóvenes, estudiantes, sectores sociales, laborales y de producción, todos ellos han sido contempladas como parte de los programas prioritarios del Gobierno de México, y al frente de ellos, Verónica Díaz Robles se ha caracterizado por estar siempre en la primera línea encabezando estos esfuerzos.
Durante la toma de protesta de Verónica Díaz, la delegada afirmó: “Soy una servidora de la Nación dispuesta a mejorar las condiciones de México y en particular de Zacatecas”.
Y ha sido este perfil, la de una Servidora de la Nación, la que ha asumido en estos últimos años Verónica Díaz Robles para cumplir la encomienda, en el trabajo de campo, encabezando personalmente las jornadas en cada una de las comunidades y municipios de Zacatecas y atendiendo directamente y sin intermediarios a los sectores más desprotegidos.
No sorprende que este trabajo no pase desapercibido en todos los sectores, incluso en aquellos adictos a las “puñetas mentales”, tan proclives a imaginar cosas irreales y tomarlas como verdaderas.
Cómo sea, el reconocimiento al trabajo de la delegada de Programas para el Desarrollo es real, y el único beneficiado, eso si, son los hombres, mujeres y niños más desprotegidos de Zacatecas.
