
Por Guillermo Hernández Zavala/Periódico Córrela
Ni el sol inclemente. Ni cuando los mariachis callaron. Ni al salir aquellos políticos despistados. Nada ni nadie impidió el encuentro entre dos mujeres combativas. Ni el previo 8M con su vandalismo peligroso. Ni el cierre de estaciones del gusano naranja … Nada, simplemente nada evitó aquel efusivo, solidario y leal abrazo entre dos féminas…hechas para defender a la Patria…Bueno, ni las amenazas ocurrentes y agresivas de Tremp pudieron frustrar este dichoso y cariñoso momento.
No era un domingo cualquiera. Ni era de descanso. Ni paseo familiar. Era la Asamblea Informativa, una jornada más de lucha, convocada por la Presidenta de la República. Miles de gargantas de todos los rincones de nuestro país se congregaban este domingo 9 de marzo para junto a las mujeres de lucha y entrega, unir sus brazos y abrazos para defender una vez más nuestra soberanía.
Aquel encuentro quedó marcado por la libertad, la lealtad, la alegría, la solidaridad, la expresión espontánea y firme, la entrega y pasión por un proyecto de nación, sobre todo, por el respaldo decidido a una mujer que está dispuesta a entregar hasta la vida por su patria: Claudia Sheinbaum.
Mientras el astro rey capitalino parecía fundía ese encuentro entre la legisladora y la jefa de este país, miles de multicolor presencia cantaban, gritaban, bailaban, coreaban, sudaban, bebían, se fotografiaban, se movían, demandaban, posaban, buscaban, anhelaban…pero nunca “rajaban”. Atestiguaban eso sí, encuentro singular y cariñoso entre Sheinbaum y Díaz…Días tan memorables e imborrables, trastocaban hasta el más insensible. Todo coronado por el “Presidenta…Presidenta…”
El entusiasmo no cesaba, eran tal para cual, ambas contagiaban de su júbilo al respetable que correspondía con admiración, guiños y saludos; Claudia y Vero, daban una vez más muestras de unidad y compromiso, donde miles de zacatecanas y zacatecanos, atendieron solidarios el llamado presidencial…
Mientras que la plancha del zócalo capitalino era un hervidero y se prendía más y más la multitud, con las arengas de la Presidente porque “el pueblo de México es mucha pieza. Y este domingo demostramos, nuevamente, que la unidad de las y los mexicanos es lo más importante para defender nuestra soberanía”
Y aquella mujer de gran temple a toda prueba, exhibía una y otra vez su férrea defensa de nuestro país y resaltaba en la otrora nueva Tenochtitlán, los acuerdos alcanzados mediante diálogo respetuoso con el presidente del país vecino, Donald Trump, lo que derivó suspensión hasta el próximo 2 de abril los aranceles que el gobierno estadounidense había impuesto unilateralmente a México.
Sheunbaum Pardo, adujo que la decisión de la Unión Americana de “levantar” los impuestos de los productos mexicanos exportados es un logro de todos los mexicanos. Ya “prendida” la Presidenta soltó ante la algarabía generalizada “México es un país valioso, y no somos más ni menos, y siempre, pondremos por encima el respeto al pueblo y bendita nación”.
Aquello se convirtió en una fiesta en defensa de la soberanía, de la unidad, del patriotismo, del respeto, del humanismo mexicano y del temple azteca, puesto a toda prueba, a toda amenaza…sobresalió la lealtad y camaradería; los cientos de zacatecanos al igual que miles de mexicanos expresaron una vez más su entrega, compromiso, su respaldo incondicional a la máxima autoridad de nuestra nación…
Porque “La fuerza del pueblo es nuestro motor y el amor a la patria siempre llama. Hoy Zacatecas y todo México han dejado claro que estamos unidos, honrando el legado del Presidente Andrés Manuel López Obrador y respaldando con convicción a nuestra querida Presidenta de México, Claudia Sheinbaum”: Senadora Verónica Díaz.
