Zacatecas, Zac.- Al viejo estilo del vetusto charrismo sindical, opaco y obedeciendo a interés propios, la Sección 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), dirigido por Oscar Castruita Hernández, es un ente que a la fecha, esconde a propios y externos, todo su manejo interno como lo son cuotas sindicales, presupuestos y salarios.
En el SNTE zacatecano, poco o nada ha cambiado en lo que corresponde al manejo y transparencia de este sindicato, que al igual que todos los sindicatos charros surgidos desde el año de 1948, se ha negado a transparentar su vida incluso hasta para sus propios integrantes.
Óscar Castruita, como dirigente de la Sección 54, sabe muy bien cuándo mecer la cuna y cuando despertar a los maestros que integran su Sección, todo, a través de esta opacidad en el manejo de dicha información.
No es de extrañar que esta agrupación, pese a ser un sujeto obligado de acuerdo a la ley de transparencia, sea de los pocos entes que a piedra y lado, siguen ocultando la información de su vida interna.
La transparencia, como principio contemplado en la Ley Federal del Trabajo, aquí simplemente no existe.
Por eso tampoco extraña que en su portal https://snte.org.mx/seccion58/, aunque debiera contener la información de oficio referente a salarios, cuotas sindicales, presupuestos, organigramas y otros, son datos inexistentes.
Hoy, en Zacatecas, el magisterio zacatecano padece una de las crisis más intensas como consecuencia de esta opacidad en el manejo de los sus recursos.
Llegó la hora para que sean sus propios integrantes, sus propios agremiados, los encargados de exigir a su líder sindical les informe y les explique el porqué de sus incumplimientos en los preceptos mínimos y obligatorios de transparencia.
Y cuando eso ocurra, se entenderán las causas de la crisis del magisterio zacatecano.
——- o ——-
