
Zacatecas, Zac.- A cinco meses de haber tomado protesta como alcalde de Zacatecas bajo las órdenes del PRIAN, el edil panista Miguel Varela enfrenta en este momento, una de las peores crisis de ingobernabilidad producto de acciones ilegales y ocurrencias en su mandato.
Desde su llegada al Ayuntamiento Zacatecas, Miguel Varela arribó con el hediondo tufo de corrupción que dejó a su paso como alcalde de Tlaltenango.
Peor aún, la percepción de que abrió las puertas al crimen organizado creció por sus historias y turbias relaciones que tejió en Tlaltenango con los grupos delincuenciales, y su jefe policiaco es el mejor ejemplo de esta estrecha relación.
A su llegada, durante los primeros meses, Varela, el “Niño Azul”, llegó de la mano de actores políticos y empresariales que vieron en él la mina de oro para sus chanchullos.
Sin embargo, esta luna de miel duró poco y personajes como el empresario Cuauhtémoc Calderón, Enrique Laviada o el abogado Jorge Rada, prefirieron darle la espalda.
Ya en el poder, Miguel Varela se olvidó de sus aliados y en un símil barato de la película La Ley de Herodes, hizo una verdadera basca administrativa.

Las consecuencias hoy la padecen miles de ciudadanos capitalinos en una de las peores crisis en la dotación de los servicios más elementales.
Servicios públicos como el del manejo de la basura están hoy sumidos en una parálisis, convirtiendo a la capital y Patrimonio Histórico, en un auténtico muladar.
En una patética actuación, su directora de servicios públicos, Lupita Flores, tiene que quedar en ridículo haciendo videos y recogiendo asquerosos colchones de la calle ante los señalamientos de suciedad que existen en la capital.

De manera interna, Miguel Varela enfrenta la división y frontal confrontación de los trabajadores ante su decisión que quitarles el derecho constitucional de una pensión y venderles ilusamente la idea de que con ello su percepción salarial se verá reflejado en unos pesos más. Hoy, Varela enfrenta litigios por esta situación.
Cercado ante su propia ineptitud, el alcalde Miguel Varela ha emprendido recientemente una millonaria campaña en medios nacionales para lloriquear y construir su adelantada bandera de campaña para el 2027 a través de su negativa a la construcción del viaducto elevado en la capital zacatecana.
Esta obra de gran impacto para los zacatecanos, ha sido utilizada y manipulada para crear una postura política que le sirva de bandera en el proceso gubernamental, con nulos resultados.
Aunado a ello, siguiendo la línea de incapacidad y desconocimiento para gobernar la capital, Varela enfrenta ya una enorme cantidad de juicios por despido injustificado que impactarán fuertemente en las finanzas del municipio.
El Niño Azul creyó que venia a jugar al alcalde de Tlaltenango a la capital zacatecana, y ya está enfrentando apenas el inicio de una grave crisis de ingobernabilidad.
