EL PRI, RELIQUIA EN FASE DE LIQUIDACIÓN

🔳 Revista Malinali | La política no es solo retórica; son números, y los datos más recientes del Instituto Nacional Electoral (INE) al corte de 2026 dictan una sentencia de muerte para el que fuera el partido hegemónico de #México.

Mientras el país observa la consolidación de un nuevo orden, el PRI no solo retrocede, sino que se desintegra en una caída libre que parece no tener fondo.

Las cifras de la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos (DEPPP)son brutales: entre 2023 y 2026, el PRI perdió al 40.2% de su militancia, pasando de 1.4 millones a apenas 844 mil afiliados.

Perder más de medio millón de militantes en tres años no es un bache electoral; es una fuga masiva de confianza.

Este desplome es el resultado directo de una dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno, cuyo nombre se ha vuelto sinónimo de rechazo y cuyo liderazgo ha priorizado el control de una estructura moribunda sobre la representación ciudadana.

El contraste con la realidad nacional es humillante para el tricolor.

Mientras Morena disparó su padrón en un 417.6%, alcanzando los 12 millones de militantes, el PRI ha sido rebasado incluso por fuerzas que antes eran satelitales, como el Partido Verde, que ya supera el millón de afiliados.

En este escenario, el PRI ha dejado de ser el “partido de las instituciones” para convertirse en una fuerza testimonial, superada en territorio y en simpatías.

En #Zacatecas, este fenómeno se vive con especial crudeza. El priismo local, abandonado por una dirigencia nacional repudiada y desgastado por años de promesas rotas, agoniza sin remedio.

La caída del PRI al cuarto lugar en militancia nacional es el último clavo en su ataúd. No se trata solo de una crisis de votos, sino de una crisis de identidad.

El repudio a su dirigente nacional Alito Moreno y en lo local con el diputado Carlos Peña Badillo, junto con la pérdida de sus bases en estados como Zacatecas, confirman que el viejo régimen ha terminado de cavar su propia fosa.

El PRI ya no es oposición; es una reliquia en fase de liquidación.