馃枊 EL TRABAJO ES UN DEBER 脡TICO

Por David Monreal 脕vila

El desarrollo econ贸mico implica mejoras en diversos rubros, uno de ellos es el aumento de los ingresos, lo que a su vez permite a las familias consumir y adquirir productos que requieren para su bienestar, as铆 como la prosperidad en su calidad de vida. Sin embargo, este ciclo econ贸mico virtuoso debe venir acompa帽ado de otros factores que permitan acabar con la pobreza y reducir la desigualdad: hay que generar riqueza y distribuirla tambi茅n.

El Banco Mundial se帽ala que m谩s de 200 millones de personas en todo el mundo est谩n desempleadas. Lo m谩s dram谩tico es que con las proyecciones de crecimiento demogr谩fico, los pa铆ses en desarrollo deber谩n crear 600 millones de trabajos adicionales antes de 2030 para poder seguir el ritmo del aumento de la poblaci贸n. Pero no basta con generar empleos, se debe garantizar que 茅stos sean dignos, pues seg煤n las estimaciones de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT), casi 500 millones de personas trabajan menos horas remuneradas de las que desear铆an o no tienen suficiente acceso al trabajo asalariado.

A la luz de estos hechos, existe la urgencia de tener trabajos de calidad que favorezcan y propicien las condiciones para el desarrollo econ贸mico, el bienestar de las familias y la dignidad de la clase trabajadora. El poeta Thomas Mann nos ense帽贸 que el trabajo es un deber 茅tico porque alberga un hondo deseo de que el ingente esfuerzo acabe justificando la existencia del trabajador.

Actualmente en nuestro pa铆s, para combatir la crisis de expectativas entre la juventud y ante el contexto de inseguridad y violencia estructural que heredaron los gobiernos anteriores, se han creado diversos programas para apoyar la introducci贸n de las y los j贸venes al mercado laboral bajo el principio de 鈥渂ecarios s铆, sicarios no鈥. Asimismo, se han impulsado cr茅ditos para beneficiar a los emprendedores, y en las m谩s recientes semanas se han presentado iniciativas como la que busca eliminar el outsourcing e implementar la nueva reforma laboral, que en palabras de la OIT: representa un avance para la regi贸n y el mundo.

El Instituto Nacional de Estad铆stica y Geograf铆a, refiere que de la poblaci贸n econ贸micamente activa en el primer trimestre del 2020, 煤nicamente el 60.29% se encuentra ocupada, pero de ese total, el 35.48% recibe solamente ingresos de hasta un salario m铆nimo, mientras que, de manera contrastante, el 2.4% recibe ingresos de m谩s de cinco salarios m铆nimos. En este caso, es importante recalcar que m谩s de un tercio del personal ocupado trabaja en la informalidad.

El sol no se tapa con un dedo. Hacen falta empleos que tengan todas las prestaciones necesarias y que cuenten con una remuneraci贸n suficiente para los gastos de las familias zacatecanas, no podemos continuar en una situaci贸n de pobreza laboral, donde seg煤n las 煤ltimas estimaciones del Consejo Nacional de Evaluaci贸n de la Pol铆tica de Desarrollo Social, el 45.3% de la poblaci贸n de Zacatecas cuenta con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta b谩sica, es decir, casi la mitad de la poblaci贸n recibe menos de mil 561 pesos al mes.

La consolidaci贸n de un estado fuerte depende en su mayor parte de las oportunidades que tengan los ciudadanos. Para alcanzar el bienestar, se deben propiciar las condiciones necesarias para el acceso oportuno a trabajos dignos que mejoren la calidad de vida de la poblaci贸n en general, donde las brechas de la desigualdad se reduzcan. Fomentar el crecimiento del mercado laboral, es la mejor inversi贸n que los estados pueden realizar para construir los pilares del desarrollo y crecimiento econ贸mico.