Revista Malinali
Regatear el trabajo que Ulises Mejia Haro ha hecho al frente del municipio de Zacatecas sería necio y hasta ciego.
Nadie cuestiona el ritmo de faena que ha imprimido en su administración y que lo coloca en una buena posición al momento de medirlo en la aprobación ciudadana.
Nadie pone en duda esta realidad.
Pero tratar de rescatar y “vender” con encuestas pagadas de su propio bolsillo al joven alcalde y frustrado aspirante a la gubernatura, como el único personaje capaz de retener el triunfo de Morena en la capital de Zacatecas, dista mucho de la realidad que se vive ante los nuevos escenarios políticos-electorales.
Son momentos de cambios y en Zacatecas, la conformación de una fuerza ciudadana y política encabezada por David Monreal Ávila crece y se consolida día a día.
Las sumas y adhesiones que como cascada comienzan a caer en favor del fresnillense, y por supuesto de los compromisos hechos con los aliados políticos, abren nuevos escenarios y con ello la llegada de interesantes personajes que estarán presentes en la contienda estatal.
En el caso concreto de la capital, es verdad, Ulises cuanta con buenas cartas sustentadas en un trabajo que la ciudadanía ha aprobado; pero insistimos, no es la única cara competitiva con la cual David Monreal puede hacer mancuerna en el ayuntamiento.
En apenas tres años de vida pública, el quehacer del alcalde carga hoy un pesado lastre con hediondos tufos de traición y desgaste político que le provocó el innecesario choque con la Síndica Ruth Calderón y buena parte de los regidores capitalinos, así como la fugaz aventura en la cual se lanzó de la mano de Luis Medina Lizalde y José Narró Céspedes.
Ante el anunciado fracaso, Ulises Mejía regresa en estos días presuroso a tratar de rescatar la única posibilidad política que le queda en Morena: la reelección.
Y lo que parecía una aspiración natural ganada a pulso, en este momento esa posibilidad se diversifica con la llegada de otros actores altamente competitivos que sin duda, harían mejor mancuerna con el próximo candidato a la gubernatura de Zacatecas.

De entre todos ellos, por su reconocida experiencia, destaca Jorge Miranda Castro, todavía secretario de Finanzas del actual gobierno estatal y funcionario institucional hasta los huesos, aunque nunca negó ni puso en duda su militancia en el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Hombre con amplio conocimiento y capacidad en los temas financieros, Jorge Miranda ha sido columna vertebral en dos administraciones gubernamentales, aunado a un trato amable y respetuoso que le ha permitido cosechar simpatías en diversos ámbitos.
Su posible inclusión entre los aspirantes a gobernar el municipio de Zacatecas, refresca el escenario y abre la posibilidad real de imprimir nuevos bríos a la cansada imagen que deja Ulises Mejía y su desmedida ambición, que al final lo deja solo en este último tramo de su administración y con altas posibilidades de quedar fuera de la contienda por los otros lastres que también viene cargando como es la resolución por el ejercicio de violencia política de género.
Sin embargo, la figura de Miranda Castro no es la única que le hace sombra al actual alcalde, otros personajes también están comenzando a moverse y están expresando su interés de ir en una elección interna para obtener la candidatura a la presidencia municipal de Zacatecas.
Figuras también con alta capacidad para buscar, contender y hacer valer sus legítimas aspiraciones de acompañar a David Monreal Ávila en este proyecto político y social que está proponiendo a los zacatecanos.
En este escenario, insistimos, ya es muy difícil presentar a Ulises Mejía Haro como la única “carta fuerte” para retener el ayuntamiento capitalino.
Incluso, en el circulo cercano del alcalde, saben que Ulises Mejía no tiene ya condiciones favorables en Morena ni en otros partidos políticos, aunque también analiza las propuestas que tiene sobre su escritorio y llegado el momento, poder tomar la decisión que más le convenga.
