EL LLANTO DE LA DERROTA… SAZONADA CON “TENGO UNA PENA MUY HONDA”

Colaboración de Guillermo Hernández

 

Junto con la reseca de la derrota de aquel domingo 5… siguió una larga lucha de descontento, coraje, frustración, tristeza, pero no decayó el ánimo para vitorear a su líder. Mismo que arribó al hotel Don Miguel, entre saludos, palmadas, parecía que terminaba, iniciaba otra larga jornada.

Cientos lo aclamaron desde las cinco de la tarde…y entre empujones se fue colando al salón aquel repleto de hombres, mujeres y niños de todas las edades; previamente un viejo bailarín y amenizador de la campaña de David Monreal, bailaba, quería hacerse el gracioso, atinaba a levantar el ánimo, jugaba al show man…y de repente entristecía aún más ese ambiente cabizbajo y silencioso que se respiraba en el ambiente…al entonar aquellas notas cabareteras…”siento una pena muy honda…en el corazón..”

Después del canto, el baile, el calor inmenso que se respiraba en aquel recinto, siguió una entrada-marcha de la tristeza, del llanto, del estupor…

Un candidato visiblemente agotado, tristemente arropado por los suyos…fue paso a paso recibiendo saludos y en no pocas ocasiones hasta semejaban condolencias… la derrota y los suyos eran sus fieles acompañantes…y él no rajó.

Era el encuentro con quienes confiaron en el monrealismo una vez más, era el estar frente a frente con la historia, en ese lugar lo mismo había empresarios, enfermeras, maestras y profesores, amas de casa, y todos mostraban su dolor, su desencuentro, su coraje y…aún no se la creían el haber perdido aquel domingo negro y rojo.

Mientras David Monreal, contenía las emociones, se fajaba para no llorar, “jugaba” con sus ojos, con sus manos, con su risa…parecía buscaba a alguien sin encontrar a nadie…todo estaba perdido o, al menos eso expresaban los cientos de rostros morenos llenos de coraje y sorpresa. La multitud jugaba los juegos de la democracia…y jugaban a no perder…

Todos le hablaban…le aplaudían, parecía le consolaban y él perdido en un manojo de pensamientos…todavía aguantaba el llanto y fue entonces que al subir al templete de aquel salón de triste memoria…no pudo más. Y entre gritos de “David Gobernador…David Gobernador”…sus ojos se enrojecieron, se nubló la vista y las lágrimas aparecieron en su rostro… la humedad de su ojos contagió a los presentes y…mujeres, hombres férreos no pudieron contener el llanto…ellas una y otra vez daban retoques a su maquillaje que corría como la rabia contenida por horas…ellos a enjuagarse con coraje apretaban las mandíbulas…

Una mujer grito… “también los hombres lloran” y siguió atronador un … “no estás solo, no estás solo, no estás sólo” …para coronarlo con un “fuera Tello… fuera Tello…” manos y puños volaron por los aires.

Luego vino una serie de reclamos de parte de los asistentes, lo mismo de Fresnillo, Nieves, Guadalupe, Zacatecas: Robo descarado y armado.

Incluso los ex candidatos Rafa Candelas, Clemente Velázquez y Enrique Laviada, gritaron a todo pulmón su coraje, con un “inche dictadura, nos robaron, bandidos, títeres, no permitamos la imposición…”, Clemente no se contuvo más, se le quebró la voz y también regó su ira…

La reunión informativa subía de tono como aquel calor insoportable de ese miércoles negro…se encendían los ánimos, la muchedumbre pedía las cabezas del INE, IEEZ y  hasta amenazaban con tomar al segundo…no pasó a mayores.

Vino la calma, la voz de su ex candidato tranquilizó las aguas y David arremetió contra aquellos órganos electorales, además de soltar que impugnará la elección del cinco de junio, llamó a la resistencia civil pacífica y aseguró que ya hay en Zacatecas un enorme despertar social porque no perdió Morena, ganó el pueblo…

Al final todo quedó allí, envuelto en aquella triste canción de la Sonora Santanera, triste tarde donde retumbaron una y otra vez los gritos de libertad, de sueños, de esperanza, de desagravio…del qué sigue… mientras los rincones de ese lugar guardaban los últimos acordes de tengo una pena muy honda…en el corazón…

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